Luego de navegar 8.500 millas náuticas desde Cartagena hasta la Antártica a bordo del buque de investigación científica marina ARC «Simón Bolívar» de la Armada de Colombia y la Dirección General Marítima – Dimar, el país se despide del Continente Blanco cumpliendo exitosamente con los propósitos de ciencia establecidos para el desarrollo de la Décima Expedición Antártica de Colombia, una operación naval que aporta a la protección del medio marino y la conciencia antártica a nivel global.

Esta expedición integrada por 95 hombres y mujeres entre tripulación del buque e investigadores nacionales e internacionales enfocó sus esfuerzos en la obtención de información relevante en temáticas y disciplinas relacionadas con la hidrografía, seguridad marítima integral, biología marina, meteorología, cambio climático y conservación del medio ambiente.

Contar con las características de una unidad naval como el ARC «Simón Bolívar», construido con las capacidades para llegar al Polo Sur, además de posicionar al país como una potencia bioceánica con alta incidencia internacional, permitió el desarrollo efectivo de los 12 proyectos de investigación a bordo, siendo más ágiles y efectivos en su cumplimiento.

«Hace unos años podíamos generar esta misma información, pero no con el mismo grado de exactitud con el que contamos ahora, igualmente se puede decir que nos tomábamos mucho más tiempo exponiendo a los tripulantes a este tipo de condiciones adversas, pero ahora gracias al ARC «Simón Bolívar» podemos verificar que con sus capacidades y obtenemos muchos más datos, de forma más precisa y en menor tiempo. Esto lógicamente amplía nuestras bases de información en aspectos químicos, físicos, biológicos, microbiológicos, etc.» enfatizó el Capitán de Navío Alexis Grattz Bonilla, jefe de crucero de la expedición y director del Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Pacífico de Dimar.

Entre tanto, el Capitán de Navío Jahir Andrés Robledo, comandante de esta unidad a flote puntualizó: «Este buque es ese salto que necesitábamos para poder desarrollar una expedición de manera segura, confiable, soportando toda la carga logística como plataforma para proveer a la ciencia, a la investigación, a los científicos lo necesario y ellos poder desarrollar sus investigaciones.»

En total el Programa Antártico Colombiano fomentó la realización de 18 proyectos, con la participación de 39 investigadores representando a 13 instituciones y la cooperación internacional con cinco países; Argentina, Chile, Ecuador, Uruguay y Turquía. Así mismo, y como parte del intercambio científico y de experiencias en el Continente Blanco se visitaron ocho bases polares de países aliados, entre ellos Brasil, Chile, Ecuador y España, logrando entender su organización, dinámicas de operación y capacidades científicas que servirán de referencia para una futura estación antártica colombiana.

Durante el desarrollo de esta expedición se realizaron 26 estaciones oceanográficas entre el Pacífico Sur y el Estrecho de Gerlache, levantamientos hidrográficos, avistamiento y estudio de mamíferos marinos, monitoreo del ambiente acústico subacuático, análisis de la seguridad operacional y adaptabilidad de ambientes extremos en la Antártica. Así como la caracterización fisicoquímica de los microplásticos presentes en el Continente Blanco, entre otros.

Contribuir con la investigación a través del cumplimiento de estos proyectos reafirma la intención de Colombia en convertirse en un miembro consultivo del Tratado Antártico Internacional, y el reconocimiento de este territorio como el corazón del planeta, entendiendo como lo que sucede en este continente influye directa e indirectamente en los fenómenos regionales y locales que se dan en Colombia, entre ellos el cambio climático, fenómeno de El niño y la niña, elevación del nivel del mar, inundaciones, sequías e incendios forestales.

Finalmente, el Capitán de Navío Alexis Grattz Bonilla, jefe de crucero, sentenció: «Colombia tiene que seguir realizando ciencia porque definitivamente nos hemos dado cuenta de la importancia de este territorio, tanto para nosotros como para el resto del planeta. Aquí en la Antártica está el 80% del agua potable de todo el mundo, es una fuente permanente de generación de vida, de nutrientes, de oxígeno, de ese intercambio, de ese refrigerador entre la atmósfera y el océano. En ese orden, necesitamos seguir conociendo cuál es esa interacción que nos facilite tomar decisiones más inteligentemente con el objetivo de mantener esa relación de manera preventiva para conservar lo que ya hay y para tratar de mitigar esos impactos que hemos generado por la contaminación dentro de nuestras aguas”.

El buque ARC «Simón Bolívar», continuará su retorno al país efectuando visitas protocolarias en Valparaíso – Chile, Callao – Perú y Guayaquil – Ecuador, donde se busca consolidar los lazos de cooperación con las Armadas de estos países.

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