Este análisis puede contener spoilers y ser impopular, a estas alturas ya demasiada gente vio la película.

Parte Uno: Técnicamente hablando.

  La puesta en escena está atractiva, la escenografía, la fotografía, el vestuario, maquillaje, edición, todo lo técnico está bueno. En la parte actoral se puede calificar a Ryan Gosling como Ken, muy bien pero en momentos pareciera estar incómodo de verdad, más que el mismo personaje. Margott Robbie hace ver como si de verdad ese fuera un papel hecho a su medida. El reparto está bien seleccionado, sobre todo Michael Cera en el rol de Allan. Hasta ahí todo bien; vamos a lo no tan agradable de decir (esta segunda parte va a ser muy impopular)…

Parte dos: La historia y su trasfondo de adoctrinamiento.

Se dice que cuando un escritor o guionista, director, productor, le imprime su sello a sus producciones, está plasmando en esos trabajos una proyección de su verdadero yo. Las películas hablan más de quienes las realizan que lo que se cree. Barbie es una cinta que tiene mucho de lo que su directora trae en mente. 

Si de legado para la sociedad podemos tratar, esta no es una producción que se puede tomar ligeramente pues, no deja en realidad un buen mensaje que construya sociedad; está viciada de feminismo crudo y guerra de sexos. Bien han hecho muchos en señalar que no es apta para público infantil, ese público que siga viendo las versiones de Barbie en dibujos animados. Es una película aburrida.

  Inconscientemente, está todo el mundo repitiendo hasta el cansancio (y muchas personas ya lo están tomando como grito de independencia y empoderamiento) el slogan “puedes ser lo que quieras ser”. Si la gente sale de la sala de cine creyendo que eso es un mensaje de empoderamiento para ser mejor persona y ya, no entendió la película, pidan que les devuelvan la plata.

Desde un principio se nota que corresponde a un plan que en la sociedad está dejando migas de pan para que cierto público se vaya formando y acostumbrando a ese tipo de slogans seudo inocentes pero retorcidos que en su trasfondo, traen un mensaje divisorio, de desprecio a la complementación que como seres humanos deberíamos buscar y una ridiculización de los géneros (la escena donde frente a unos obreros Barbie declara que ni ella ni Ken tienen genitales, un momento que si bien expresa lo binario sonó bastante vulgar), establece que es más importante tomar partido con un bando que ser una gran persona y sí, hacer lo que quieres, pero sin que te deje de importar cómo se sienten los demás, incluso si son dependientes de lo que otro les diga. 

  Los conocedores de cine clásico notarán que al principio, en una alegoría a la película de Stanley Kubrick, “2001, odisea en el espacio”, muestran unas niñas jugando con sus muñecos bebés tradicionales, pero al aparecer la “Barbie salvadora” deciden destruirlos y aborrecerlos con tal violencia, que es imposible (si eres una persona despierta) ignorar la idea que están despreciando la maternalidad, la idea original de lo que la familia es, la inocencia y además, un claro sentimiento pro-aborto. Lo ideal en esta parte es, mejor sigue a Barbie, que representa lo que debes ser, fina y estilizada (pero plástica y hueca)

  Ya entrando en Barbieland, su mundo de inconsciencia y perfección, se muestra a un Ken dependiente y permisivo, alejado de su masculinidad, que raya en la auto humillación y arrastrándose por obtener la atención de una mujer que lo trata como juguete hasta que despierta a la realidad y decide hacerse el macho y tomar las riendas de su vida pero que termina siendo seducido, engañado y dominado. 

  Por otro lado, muestra a las Barbies empoderadas en su estilo de vida perfecto, vacío y con alto desconocimiento de lo que de verdad merece la pena en la vida, una total estandarización e idealización de los que la sociedad y el comercio han dictado que una mujer debería ser, retorcidamente hacia la banalidad y a la vanidad, pidiendo a gritos obtener todo solo porque es mujer. 

  Nos presentan además personajes que están en medio de todo esto como seres que simplemente no corresponden a esos estándares que se quieren imponer y que reciben la discriminación porque sus ideales, sus valores y su estilo de vida ya están pasados de moda: la que se envejeció, la que perdió su belleza, la que está embarazada, etc. Hay otros personajes que andan en el limbo de todo esto, que realmente pueden ir por la vida sin un motivo y les toca agarrar lo que quien tenga el poder le diga. 

   Luego está la estrellada con la realidad: la vida no es un jueguito de niñas, hay cosas importantes que no puedes evitar y procesos que no dejarás de vivir para realmente encontrarte con quien deberías ser y con cómo deberías tomar decisiones, pero esta parte de verdad quedó como un cabo suelto, porque al final no la supieron redondear y queda como una historia suelta que no se resolverá jamás pues hay que darle importancia a la finalidad de la película, que no es más que reforzar el feminismo, ridiculizar la masculinidad y vivir en un mundo donde debemos seguir dormidos y adoctrinados (esto está totalmente claro en la representación de los altos ejecutivos de Mattel, quienes no solo demuestran poquísima inteligencia, sino la intención de que todo siga igual y sin dañar los planes de la élite que representan) y una sensación queda de que no se le debe dar importancia a los sentimientos depresivos que pueden causar el no encajar en los estándares o perder lo que tienes.

  Cuando en el cine se pretende dejar un legado o construir un mensaje positivo pero en realidad lo que se nota es la intención de adoctrinamiento, aparecen estos filmes que más que dejar un buen mensaje lo que demuestran es que la descomposición y la deconstrucción de los valores están a la orden del día. En Barbie plasmaron el feminismo extremo -que no representa a la mayoría y deja a quienes lo siguen con más dudas que respuestas- demostrando lo frágil que puede ser un discurso cuando te confrontan con los beneficios o contras que puede traer; el machismo expresado con el nivel más bajo de inteligencia, casi cavernícola, con muy poca importancia sobre lo que debe ser la masculinidad; la importancia de que todos sigamos un guión en el mundo, los poderosos mandando, los demás viviendo en alquiler en el mismo mundo que ellos y todos felices para siempre.

En resumen, no solo no es una película para mayores de 13 como se catalogó; es una historia floja y de mal gusto. Hace ver geniales las historias animadas, al menos son menos aburridas.

La calificación para Barbie es de 3 estrellas y media de 5 (porque la verdad la producción técnicamente como tal está buena y la actuación de Gosling y Robbie se salvan)

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